Videojuegos y apuestas online
Cuando oímos “apostar en internet” o “apuestas online” nos vienen a la cabeza apuestas deportivas, casinos online, el póker online, las máquinas tragaperras online y actividades parecidas. Pero el concepto de apuestas lleva ya mucho tiempo muy integrado en los videojuegos que juegan menores de todas las edades.
En muchos videojuegos podemos encontrar cajas sorpresa o “Loot boxes”. Son cajas que podemos comprar con dinero real y nos ofrecen la posibilidad de ganar un elemento muy importante o caro del juego, pero también nos puede tocar un elemento sin ningún valor. Es decir, pagamos por la posibilidad de que nos toque algo de más valor de lo que vamos a pagar pero no lo garantiza. Es el mismo concepto que el de las apuestas, arriesgar algo de valor por la posibilidad de ganar algo de un valor mayor, pero no sabemos lo que va a pasar porque el resultado es completamente aleatorio.
En un estudio realizado en Massey University, Nueva Zelanda, liderado por Aaron Drummond, investigaron 22 juegos de consolas que salieron al mercado entre 2016 y 2017, que iban desde Overwatch y Fifa 18 hasta Madden N.F.L. 18 y Star Wars Battlefront II.
Comprobaron que el sistema de cajas sorpresa de cada juego cumplía 5 criterios estándar de las apuestas, entre ellos, que las cajas sorpresa debían comprarse con dinero real, que tenían valor tangible en el juego, que podían cobrarse y que sus contenidos eran totalmente aleatorios.
10 de los 22 juegos, incluyendo Fifa 18, Assassin’s Creed Origins, y Halo Wars 2, cumplían los 5 criterios. 6 de esos, incluyendo los juegos que permitían cobrar dinero, tenían un código de edad para mayores de 13 años. Los juego Fifa y Madden NFL están en recomendados a partir de 3 años.
Aparte de las cajas sorpresa, hace unos años se puso en marcha un nuevo modelo de negocio en el mundo de los videojuegos. Este modelo de negocio se basa en ofrecer el juego de forma gratuita pero con la opción de pagar para seguir jugando, comprar vidas extras… Compramos una posibilidad, la posibilidad de pasarnos una pantalla o matar a un jefe determinado, pero el hecho de comprar la posibilidad no nos garantiza el conseguirlo. Es el mismo concepto que el de las apuestas. Este tipo de juegos se llaman juegos Freemium, y estructuran su modelo de negocio de forma muy parecida al de las casas de apuestas.
Los consejos que solemos dar a adolescentes a la hora de jugar a este tipo de juegos online son:
Poner un temporizador con un límite de tiempo, de esta forma controlaremos el tiempo que pasamos. Como estamos comprando el tiempo que jugamos, gastamos mucho más dinero que si pagásemos por ejemplo 30€ o 50€ por el juego.
Tener un presupuesto de lo que podemos gastar y no pasarnos, de esa forma aprenderemos a tomar decisiones de forma más correcta y menos impulsiva, y controlaremos lo que gastamos.
En un estudio realizado en Canadá, sacaron como conclusión, que las personas que apuestan tienen la falsa creencia de que su habilidad influye en el resultado de la apuesta, que no es aleatorio, y que jugar mucho a videojuegos refuerzan estas creencias. No quiere decir que las personas que jueguen a videojuegos vayan a apostar, no es una relación causal, pero entre las personas que apuestan hay muchos más jugadores de videojuegos que no jugadores. También vieron que las personas adictas a los videojuegos tienen más probabilidades de acabar apostando.
En algunos aspectos, la filosofía de juego es parecida tanto en las apuestas como en los videojuegos. Por ejemplo, para algunos jugadores de máquinas tragaperras, la posibilidad de ganar dinero es menos importante que estar en la máquina la mayor cantidad de tiempo posible, al igual que en los videojuegos. Además, en las diferentes tipos de apuestas online como como el Póker online, casinos online y máquinas tragaperras online, ya añaden gráficos y sonidos de videojuegos para lograr una sensación de familiaridad.
Para promover el juego responsable en los videojuegos se recomienda poner un límite de tiempo a los menores que jueguen de forma habitual y hablarles sobre los riesgos y consecuencias de jugar demasiado tiempo.
Hace poco hablaba con una madre que me contaba su experiencia con los videojuegos. Esta madre en concreto jugaba al Candy Crush, y llegó un momento en el que se dio cuenta de que pasaba mucho tiempo jugando, se quedaba hasta la 01:00 de la mañana, y dejaba de hacer otro tipo de cosas que le gustaban como leer u otras actividades. El juego le empezaba a provocar ansiedad y durante el día había momentos en los que solo pensaba en formas de pasarse pantallas o seguir jugando. Decidió dejar de jugar y tuvo el impulso de hablar con sus hijos y contarles lo que le había pasado solo por el mero hecho de compartirlo.
A los meses su hijo de 12 años le dijo que había dejado de jugar a un juego porque se acordaba de lo que ella le había contando y le estaba pasando lo mismo. Compartir experiencias personales puede ayudar mucho más de lo que pensamos.